{"id":4310,"date":"2022-09-02T13:17:15","date_gmt":"2022-09-02T19:17:15","guid":{"rendered":"http:\/\/revistafolios.mx\/?page_id=4310"},"modified":"2022-09-02T14:01:50","modified_gmt":"2022-09-02T20:01:50","slug":"cultura-e-integracion-social","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/revistafolios.mx\/?page_id=4310","title":{"rendered":"Cultura e integraci\u00f3n social"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"4310\" class=\"elementor elementor-4310\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ad8c720 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ad8c720\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-550c222\" data-id=\"550c222\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-470a1e12 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"470a1e12\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-59f42174\" data-id=\"59f42174\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5a2a675 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5a2a675\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h6>Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\u00a0\u00a0Moreno Mac\u00edas*<\/h6>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Uno de los conflictos invariantes en toda forma\u00a0de organizaci\u00f3n social, desde las arcaicas \u2014y\u00a0 no por ello simples\u2014 hasta las contempor\u00e1neas, es la integraci\u00f3n de sus nuevos miembros, ya sea por nacimiento o reconocimiento\u00a0 de quienes no son originarios y llegan para ser condiciones hist\u00f3ricas en las que se producen. La inclusi\u00f3n de nuevos integrantes de la sociedad es un asunto de suma importancia, pues de ello depende, en parte, su propia supervivencia. Por eso, al cambio de las condiciones de existencia de\u00a0 la sociedad se producen pol\u00e9micas respecto a los reajustes que\u00a0 sufren tambi\u00e9n las concepciones de integraci\u00f3n social, las v\u00edas\u00a0 en las que se concreta, las formas que adopta, la previsi\u00f3n de\u00a0 los efectos deseables \u2014que no siempre posibles\u2014 y las consecuencias y procesos inesperados.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>El inter\u00e9s y preocupaciones por la integraci\u00f3n social llegan\u00a0 a los terrenos del an\u00e1lisis acad\u00e9mico, a los programas de las instituciones, tanto p\u00fablicas como privadas, y a\u00a0 las acciones de quienes directamente trabajan con poblaciones se\u00f1aladas por su dificultad para\u00a0 integrarse a las din\u00e1micas y beneficios definidos\u00a0 por la sociedad. En la consecuci\u00f3n de la integraci\u00f3n social, las estrategias empleadas han tenido\u00a0 m\u00e1s fracasos que \u00e9xitos; de ah\u00ed que con frecuen cia se utilice la expresi\u00f3n <em>tejido social, <\/em>asociada a\u00a0 la idea de ruptura o descomposici\u00f3n, para referir se a la escasa cohesi\u00f3n social actual.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino <em>tejido social <\/em>no es propio de las\u00a0 ciencias sociales y, por ello, no constituye una\u00a0 categor\u00eda de estudio; sin embargo, tejido social\u00a0 como met\u00e1fora tiene la potencia de congregar a\u00a0 quienes, desde distintos lenguajes, se preocupan\u00a0 firmemente por la integraci\u00f3n social. Que tejido\u00a0 social sea una met\u00e1fora no es motivo de desd\u00e9n;\u00a0 al contrario, es un reconocimiento a su fuerza de\u00a0 comunicaci\u00f3n porque permite establecer relaciones entre lo social<sup>1<\/sup> como abstracci\u00f3n y un objeto\u00a0 material conocido; y, con ello, quien hace uso de\u00a0 la met\u00e1fora produce im\u00e1genes que le permiten\u00a0 dar una forma comprensible a eso que llamamos\u00a0 <em>lo social. <\/em>Sin embargo, como advierten Lakoff y\u00a0 Johnson (2004), un concepto metaf\u00f3rico destaca\u00a0 uno de sus aspectos mientras oculta aquel otro\u00a0 que le es inconsistente.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En el caso del tejido social, esta met\u00e1fora da\u00a0 relieve a las conexiones entre los individuos bajo\u00a0 el supuesto de que estas solo pueden ser ben\u00e9fi cas, dejando fuera la posibilidad de que los lazos\u00a0 sociales pueden ser formas que da\u00f1an al indivi duo o al colectivo. De ah\u00ed que al hablar de tejido\u00a0 social se impide hacer una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre\u00a0 las condiciones en las que se producen las din\u00e1 micas sociales y se centra la atenci\u00f3n en las idea lizaciones que hacemos respecto a las relaciones\u00a0 entre los seres humanos.\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Al hacer una reflexi\u00f3n sobre las condiciones\u00a0 de producci\u00f3n de lo social se puede reconocer la multiplicidad de dimensiones que hacen intrincada su inteligibilidad. Con este fin es necesario\u00a0 alejarse de pensar en t\u00e9rminos de binomio al individuo y la sociedad, como si estos fueran polos\u00a0 de un <em>continuum<\/em>; en su lugar, hay que concebirlos\u00a0en su mutua implicaci\u00f3n. Es decir, pensemos a los\u00a0individuos y a la sociedad como simultaneidad, y\u00a0 a esta, a su vez, como la urdimbre desde la que y\u00a0 en la cual los seres humanos van creando significaciones compartidas.\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Desde este planteamiento, en el que los individuos en sociedad cobran existencia por las\u00a0 significaciones que crean, abandonemos la met\u00e1fora del tejido social y dejemos de aspirar a\u00a0 reparar tal tejido como si fuera una tela que se\u00a0 puede remendar porque est\u00e1 rasgada. Al dejar la\u00a0 met\u00e1fora, podemos centrarnos en la dilucidaci\u00f3n\u00a0 sobre las significaciones que nos vinculan y aquellas otras que nos hacen poner distancia con los\u00a0dem\u00e1s; ambas formas nos constituyen y tienen\u00a0igual importancia. As\u00ed, nos acercamos a una de las acepciones de la cultura, aquella en la que se\u00a0\u00a0le identifica como trama de significaciones.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En esta concepci\u00f3n de cultura podemos encontrar un extenso campo de pr\u00e1cticas, creencias, saberes, nociones y condiciones cuyos l\u00edmites temporales y espaciales son difusos. Los flujos\u00a0de lo cultural no tienen cauces preestablecidos,\u00a0sus cruces pueden ser azarosos; la cultura es s\u00edntesis de lo moment\u00e1neo, lo fugaz y lo perenne.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Como red de significaciones, la cultura devela y\u00a0oculta, teje memoria y anida historia; es producci\u00f3n humana que trasciende a los sujetos hist\u00f3ricos; es dimensi\u00f3n de creaci\u00f3n-destrucci\u00f3n\u00a0creaci\u00f3n de formas que nos permiten organizar\u00a0\u00a0el mundo, situarnos como seres en \u00e9l y actuar\u00a0\u00a0desde nuestras capacidades y potencia. Es desde\u00a0\u00a0la cultura que, de muchas maneras, nos encargamos de producir esas formas de integraci\u00f3n, y es\u00a0\u00a0en ella que se revela aquello que va cambiando\u00a0\u00a0en lo social de manera clara y contundente o en\u00a0\u00a0forma imperceptible y dudosa.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Sin embargo, no es la cultura la \u00fanica dimensi\u00f3n a cargo de la tarea de integraci\u00f3n social y no\u00a0lleva todo el peso de los resultados. Las perturbaciones propias de lo cultural se multiplican y\u00a0potencializan por afectaciones de otras esferas\u00a0como lo econ\u00f3mico y lo pol\u00edtico; las alteraciones\u00a0resultantes se manifiestan en diferentes \u00f3rdenes\u00a0que involucran a los individuos, los colectivos y\u00a0\u00a0las instituciones.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Murga (2017) hace una lectura sobre las instituciones y los efectos de banalizaci\u00f3n que han sufrido debido a las acometidas del mercado\u00a0neoliberal que, con toda su fuerza, pretende sustituirlas y en mucho lo logra. Esta sustituci\u00f3n ha socavado las posibilidades de creaci\u00f3n del\u00a0v\u00ednculo colectivo, pues los intereses capitalistas permean toda relaci\u00f3n posible y se afanan en\u00a0determinar sus cauces. La reflexi\u00f3n de la autora\u00a0inicia recuperando el argumento de Richard Sennet respecto al \u00abdescr\u00e9dito [de las instituciones] que desde las \u201cizquierdas\u201d se gener\u00f3 a partir de\u00a0la d\u00e9cada de 1960 al ser consideradas aparatos ideol\u00f3gicos del\u00a0 Estado que ejerc\u00edan la dominaci\u00f3n y mutilaci\u00f3n de las libertades\u00a0 de los sujetos y los colectivos\u00bb (Murga, 2017:33).\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>En estos decenios las instituciones han mutado sus intereses,\u00a0 funciones, formas de hacer y responsabilidades para con lo social.\u00a0 Para comprender mejor este juicio, es importante superar la con cepci\u00f3n que generalmente tenemos sobre ellas como estructuras\u00a0 organizacionales jer\u00e1rquicas con fines preestablecidos y concebir las tambi\u00e9n como \u00abnormas, valores, lenguaje, herramientas, pro cedimientos y m\u00e9todos de hacer frente a las cosas y de hacer co sas [\u2026] conjunto de procesos, acciones, patrones de significaci\u00f3n,\u00a0 condiciones de intercambio, rejillas taxon\u00f3micas, ordenamientos\u00a0 materiales y simb\u00f3licos\u00bb (Mier, 2004a: 153-154.\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Desde esta forma de pensar las instituciones, se hace patente\u00a0 el interjuego de lo econ\u00f3mico, lo cultural y lo pol\u00edtico en la pro ducci\u00f3n de lo social y podemos observar que individuo, colecti vo, instituci\u00f3n y sociedad no son entidades que existen <em>per se; <\/em>su\u00a0 mutua implicaci\u00f3n en la urdimbre de significaciones genera los\u00a0 flujos de acci\u00f3n o inacci\u00f3n, seg\u00fan sea el caso. Al respecto, Murga\u00a0 retoma a Cornelius Castoriadis y ofrece una interpretaci\u00f3n inte resante y poderosa sobre lo que nos sucede actualmente, como\u00a0 una sociedad en descomposici\u00f3n que ha sido llevada a tal punto\u00a0 por <em>el derrumbe de la autorrepresentaci\u00f3n de la sociedad y la dilu ci\u00f3n de la dimensi\u00f3n hist\u00f3rico social.\u00a0\u00a0<\/em>Con el <em>derrumbe de la autorrepresentaci\u00f3n de la sociedad, <\/em>Murga refiere el mecanismo por el cual, como sociedad, nos au toocultamos que somos productores de esta. Dejamos de ver\u00a0 que la sociedad es una producci\u00f3n colectiva an\u00f3nima, nos im pedimos verla como creaci\u00f3n humana y, con ello, disminuimos\u00a0 nuestra potencia para generar significaciones sociales que la\u00a0 transformen. Con la <em>diluci\u00f3n de la dimensi\u00f3n hist\u00f3rico social, <\/em>la\u00a0 autora esclarece, por otra parte, el olvido respecto al pacto que\u00a0 como sociedad establecemos con los que no est\u00e1n, sean estos\u00a0 quienes nos precedieron y sean tambi\u00e9n quienes vendr\u00e1n des pu\u00e9s de nosotros. Respetar el pacto es un modo de <em>autorrepre sentaci\u00f3n en conjunto <\/em>que nos hace responsables de nuestros\u00a0 actos en nuestro tiempo.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<h6>*Doctora en ciencias sociales por UAM\u00a0 Xochimilco; profesora-investigadora\u00a0 del Centro de Estudios sobre la Ciudad (UACM), donde imparte cursos de posgrado. Es tambi\u00e9n profesora de\u00a0 asignatura en la Facultad de Filosof\u00eda\u00a0 y Letras de la UNAM y en el Instituto\u00a0 de Investigaciones Dr. Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis\u00a0 Mora; es miembro del Seminario del\u00a0 Grupo de Investigaci\u00f3n y Teor\u00eda Pol\u00edtica\u00a0 de la UACM e integrante del Seminario\u00a0 Interinstitucional Imaginario y Experiencia.<\/h6>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\u00a0\u00a0Moreno Mac\u00edas* Uno de los conflictos invariantes en toda forma\u00a0de organizaci\u00f3n social, desde las arcaicas \u2014y\u00a0 no por ello simples\u2014 hasta las contempor\u00e1neas, es la integraci\u00f3n de sus nuevos miembros, ya sea por nacimiento o reconocimiento\u00a0 de quienes no son originarios y llegan para ser condiciones hist\u00f3ricas en las que se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"cybocfi_hide_featured_image":"","spay_email":"","footnotes":""},"class_list":["post-4310","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4310"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4310\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4330,"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4310\/revisions\/4330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistafolios.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}